Una ignota concejal de Gines (Sevilla) ha presentado hoy su renuncia como miltante del PP, en protesta por la posición de su (ahora ex) partido en el lamentable caso del yihab en el colegio de Pozuelo de Alarcón.
Fátima Mohamed, el nombre de esta hasta ahora desconocida señora, ha convocado a una rueda de prensa y ha montado un número quejándose porque se siente vetada por Javier Arenas tras haber dado una entrevista a Público defendiendo el velo, o al menos eso dijo frente a las cámaras que la arroparon esta tarde. En la renuncia doña Fátima alega que su decisión se debe a que se siente utilizada, habiendo visto la postura que ha tomado el PP en el affaire Najwa, donde un colegio sólo se limitó a hacer cumplir las disposiciones vigentes, incluso haciendo gala del laicismo que el gobierno socialista tanto vende (visto lo visto, sólo de cara a la galería).
Pues no, señora Mahomed: usted renuncia (y bien renuncia) porque su ex-partido ha defendido lo que debia defender, la igualdad entre todos lo ciudadanos, sin dejarse llevar por la estupidez de lo políticamente correcto y el mito de la multiculturalidad. Usted renuncia porque su posición y sus creencias, una cosmovisión destructiva con un inevitable fin conquistador, son incompatibles con una democracia occidental y un estado laico. Lo hace, además, porque sabe ya que ante la opinión pública no se puede disimular más que ese simple velo representa el mundo en que millones tememos caer (ya lo decía Oriana Fallaci, “quien en la guerra no tiene miedo es un imbécil o un cretino”).
Pero su renuncia significa para nosotros, también, algo así como otra pequeña victoria pírrica en este largo conflicto, ya que Usted representa a la cara más amable y más peligrosa de la invasión, la que hace ya casi treinta años el presidente argelino Huari Bumedian sentenció en la tribuna de oradores de las Naciones Unidas: “Un día millones de hombres abandonarán el hemisferio sur para irrumpir en el hemisferio norte. Y no lo harán precisamente como amigos. Porque irán para conquistarlo. Y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dé la victoria”.
Señora Mohamed: como ha manifestado esta tarde, ahora ya es totalmente libre y espera ofertas de otros partidos. Ahora, además, puede usar su yihab con total libertad. A indeseable que huye, puente de plata.









May 4th, 2010 at 20:54
Señor Blancos usted miente y lo hace por lo que veo sin ningun pudor.Decir que el PP defiende la igualda de todos los ciudadanos y el laicismo y que España por tanto es un pais plenamente aconfesional es una rotunda falsedad.Lo es porque el PP defiende exactamente lo contrario.Aun hace poco este partido protestaba energicamente por la sensata e imprescindible medida de retirar los crucifijos de las paredes de las escuelas públicas.Y lo peor es que ese partido se esconde tras los argumentos del laicismo que el mismo condena en otras ocasiones y lo hace como expresión de ataque a otra confesion religiosa distinta de la suya,la catolica,y peor aun cebandose con una pobre niña.Como siempre atacando a los más debiles.
Si el PP quiere prohibir el hijab en las escuelas que sea coherente y que prohiba el crucifijo colgado del cuello de los alumnos como su equivalente.Ya ni hablar si este está colgado en la pared.Que acabe con los desfiles obscenos de semana santa donde el ejercito,la guardia civil o la policia escoltan, armas al hombro, a virgenes y santos varios ya que esos hombres como ciudadanos pueden ir a donde quieran pero en calidad de funcionarios,con uniforme y mientras estan de servicio tendrian que actuar neutralmente que es lo que implica un estado laico,la aconfesionalidad y la neutralidad.Que acaben con los privilegios economicos que tiene una de las multiples confesiones religiosas de este pais.Y finalmente que todos los ciudadanos independientemente de sus creencias religiosas puedan sentirse representados por ese estado,al que por cierto todos contribuyen con sus impuestos,y no percibirlo como un estado hecho para los catolicos y solo para ellos.Si es así que nadie se extrañe despues del desapego,la indiferencia o incluso la hostilidad con que una parte de los españoles miren a su propio pais por ser agnosticos,ateos,protestantes,musulmanes,judios o por hablar gallego,catalan y vascuence o por ser de izquierdas,comunistas,ecologistas,republicanos,federalistas…
En fin la intolerancia de siempre imponiendo la única manera que ellos conciben de como se puede ser y vivir en esta vida pero que ahora se ampara en palabras como libertad,separacion de iglesia y estado,laicismo,tolerancia y lo hacen precisamente aquellos que historicamente se han opuesto a los cambios los últimos siglos y qe con más ahinco han combatido lo que prepresentan esas palabras.Ascos y verguenza ante tanta hipocresia…
May 5th, 2010 at 7:52
Apreciado Luis, no me malinterprete:
en ningun momento dije que el PP fuera laicista, sino que digo que con esta decisión se ha alineado de alguna manera con el laicismo que vende el gobierno (laicismo al que adhiero enfáticamente, y que el gobierno no exige cuando se trata de musulmanes). Que un escolar lleve un crucifijo no implica sumisión ni diferencia entre ciudadanos, como si lo es el velo (cualquier velo).
Los desfiles de Semana Santa son parte de la tradición, ya ni siquiera religiosa stricto sensu: tengo familia en Sevilla, fui más de una vez a ver las procesiones y puedo asegurarle que hay más de localía que de religiosidad, más allá de que ya es un espectáculo turístico.
Referente a los privilegios económicos, ahora se puede elegir en la declaración de la renta, cosa coherente.
No se que tiene que ver esto con las lenguas co-oficiales y con la ideología: no creo que uno “se haga” federalista porque no le guste la iglesia…
Y por último, nadie se ceba “con una pobre niña”: se defienden los derechos colectivos de nuestra civilización; no lo olvide.
Luis: me parece que tenemos más en común de lo que usted cree. Si tiene tiempo (y ganas) lo invito a que lea algunos post más de Anclaos y verá.
May 20th, 2010 at 18:20
Siento decir que usted no tiene nada que ver con Luis, por mucho que le pese.
En las réplicas, siempre se va por la tangente; al parecer, los lectores nunca terminamos de entender lo que usted quiere decir… aunque siempre diga lo mismo.