La manipulación informativa en el oasis catalán ya no conoce límites. Publica el diario Avui que, según fuentes de los Mossos d’Esquadra, la responsabilidad de la quema de la pantalla gigante por un coctel molotov, en ocasión del homenaje que Telecinco intentó organizar en Terrassa a Xavi Hernandez, no fue de los radicales que llevaban los botellines con gasolina en mochilas, sino de un técnico de la cadena que al patear una (¿?) involutariamente se prendió. En dicha nota, la periodista se permite sugerir que en la plaza no habían vecinos y radicales sino dos grupos beligerantes, algo difícil de comprobar viendo el vídeo.
Para quien no recuerde el suceso, 500 espectadores tuvieron que ser evacuados de la plaza del ayuntamiento de Terrassa tras el incendio que un grupo de radicales provocó durante la transmisión en pantalla gigante del partido de futbol de España y Sudáfrica, hace poco menos de un mes. Los independentistas ya habían manifestado que reventarían el acto, según ya lo había anunciado el periódico local, de acuerdo a información de la cadena.
Cabe recordar que el diario Avui, medio independentista económicamente inviable que ha llegado a publicar que la sociedad española se alegraba de que ETA no dejara de atentar, ha sido salvado de la quiebra (y aún sigue funcionando) con subvenciones de la Generalitat.









July 19th, 2009 at 11:21
Con subvenciones de la Generalitat pagadas por los espańoles mediante la financiacion autonomica.
July 19th, 2009 at 14:23
Avui se parece demasiado a Der Stürmer, de J. Streicher. A su vez, los catalanistas se miran en el espejo de los Camisas Pardas.
July 19th, 2009 at 21:20
La comparación con la película de 1984, por la imagen, no me parece desafortunada. Los principios de estos movimientos radicales, como los de cualquier extremismo, son los mismos que los del Ingsoc de Orwell. Gracias a Dios, hay en mi opinión una diferencia: no son masivos. Esto es, en 1984 han conseguido su objetivo y la realidad, finalmente, se deforma tanto que no existe.
Aquí, por suerte, estos grupos son minoritarios, y no consiguen arrebatar a la realidad su sentido del todo, porque la masa está en otras cosas, y no cumplen su misión de hacer que “su verdad” sea “la verdad”. Tampoco creo que lleguen nunca a imponerse estos grupúsculos, atendiendo a razones históricas, que han dado el monopolio de la vida pública española a otros sectores de poder mayores y mejor posicionados.
Gran artículo como siempre.