
Creo como muchos de vosotros que la honestidad es importante, y es por eso que puedo aceptar que alguien defienda la causa palestina (aunque personalmente crea que es un suicida) pero no puedo tolerar ese mantra mediatizado de que las víctimas son los civiles palestinos y los victimarios son esos militares sanguinarios de Israel. Me resulta difícil seguir soportando ver como algunos medios serios minimizan lo que es un misil Kazzam (del que podemos ver que en vuelo no parece una simple bengala) y solo ponen en pantalla o en titulares los llantos de los niños palestinos, que lloran igual que lo hacen los niños israelíes cuando cada dia les llueven entre 50 y 80 misiles sobre sus casas. Incluso me sorprende leer a judíos de los llamados formadores de opinión, como Martin Varsavsky, que critican la reacción del estado hebreo pareciendo no entender que esto es una guerra, una cruel guerra que trasciende al mismo Israel, a los territorios palestinos y a todos sus vecinos, y que involucra sin embargo al futuro de todo Occidente y a su forma de vida y sus valores.
Pero siento una verdadera preocupación al ver a Europa no cumplir con su papel de referente occidental, ni siquiera desde la imparcialidad: solo hace falta ver en el blog de Fernando Diaz Villanueva el tipo de material y los argumentos que, al menos en España y apoyados por el partido gobernante, han salido en estos días a la calle a colaborar, como decía Oriana Fallaci, con nuestros verdaderos enemigos (la foto que encabeza este post pertenece a la quema de la bandera israelí en la Plaça de Sant Jaume de Barcelona, manifestación a la que adhirió el PSC).
Tal vez sea hora de inquietarnos, hoy, por esta suave brisa de antisemitismo que sopla en nuestros países.
ACTUALIZACIÓN: No solo el PSC estuvo presente en Barcelona; el tripartito en pleno, con ERC y IC-V, ha dicho presente en sus llamados al boicot a Israel (picar aquí)
ACTUALIZACIÓN 2: Impecable el artículo de Pilar Rahola de hoy en La Vanguardia







