
Berlusconi no me cae bien, y esto va más allá de sus injertos capilares, sus liftings, su estilo vulgar a la hora de hacer chistes vulgares o su preferencia a hablar por el móvil en lugar de ser recibido protocolariamente por Angela Merkel. Pero no puedo dejar de reconocerle a su gobierno coraje en el decreto-ley que acaba de ser aprobado por el senado italiano: penas durísimas para los delitos contra menores, la agresión sexual en grupo y la persecusión y acoso, hasta llegar a la cadena perpetua en caso de violación seguida de muerte. Informa La Vanguardia que dicho decreto, que ya ha terminado con todos los trámites parlamentarios, ya está listo para ser convertido en ley.
España debe tomar lectura y ejemplo de esto. Las toneladas de leyes garantistas que lo contaminan todo deben acabar de una vez y para siempre, y esta no es una cuestión de derechas o de izquierdas: es una cuestión de sentido común (sólo 1 de los 262 senadores italianos votó en contra). Sobra explicar una vez mas los casos escalofriantes protagonizados por pederastas a los que se les proteje la identidad, menores delincuentes a los que se trata como si fueran escolares traviesos o violentos atracadores en bandas, cuyos abogados siempre consiguen reducción de pena o errores de procedimiento, eso sin hablar de las bandas que “estudian” las fallas de las leyes españolas para delinquir a su sombra. Incluso la idea de que sea muy difícil expulsar a un inmigrante ilegal, se esté de acuerdo con las leyes de extranjería o no, resulta al menos inquietante. Un país donde sobrevuela la idea de que “se vela siempre primero por los derechos de quienes están del otro lado de la ley” o que “delinquir es muy ‘barato’” no es un país del que se espere un buen futuro, aunque de todas maneras, para un análisis objetivo, resulta imposible dejar de lado que el original proyecto de ley de la administración italiana incluía la ampliación de la retención para indocumentados y las rondas callejeras, aspectos desbordados en que se nota demasiado el estilo Berlusconi.
Pero volviendo a España, y con el archivo y la hemeroteca de mi lado, me podría jugar varias cenas a que Rodriguez Zapatero nunca apoyaría una decisión de este calibre temeroso de ser tachado de facha, acostumbrado a gobernar con las encuestas en el bolsillo.
¿Creeis vosostros que es justa la cadena perpetua? ¿Considerais la carcel un instrumento de reinserción o de castigo?








