Escribo desde la esperanza y desde la (aún) falta total de información. Sólo se algo de su currículum y conozco su cara por las fotos. Tiene un look “mas bien cheto” y esa melenita parece mas de un rugbier que de un ministro.
Martín Lousteau fue Ministro de la Producción de la Provincia de Buenos Aires y se desempeñó como jefe de Gabinete de ese Ministerio. Fue asesor de la presidencia del Banco Central de la República Argentina. Anteriormente se desempeñó como economista jefe y luego como director en APL Economía en la consultora de macroeconomía y política. Se desempeñó como profesor de postgrado en el Instituto Torcuato Di Tella y de grado en la Universidad de San Andrés. Es autor de Sin Atajos y Hacia un Federalismo Solidario, también realizó trabajos especializados y artículos periodísticos publicados en la Argentina y en el exterior. Es licenciado en Economía (Suma Cum Laude de la Universidad de San Andrés) y Master of Science in Economics (London School of Economics and Politicals Sciences).
Espero no solo que sea honesto (todo el mundo es inocente hasta que se prueba lo contrario) sinó que deseo que Martín Lousteau puede llevar a cabo políticas que permitan a la Argentina y a los argentinos salir del pozo mas o menos disfrazado en que están metidos desde hace seis años, pero no es la idea de este artículo quedarse en los buenos deseos.
Martín Lousteau tiene solo 35 años.
¿Será Cristina la que provoque el recambio generacional de la política argentina, condición imprescindible para que nuestro país se ponga en marcha y deje de moverse en círculos como lo hace desde hace 70 años entre el “Perón, Perón”, los gorilas, Evita y el Ché Guevara? ¿Podrá este ministro de 35 años ser la primera muestra de una nueva camada de técnicos y políticos que reemplazarán a los Cafieros, los Quindimiles, los Menems o los Alfonsines o será, como ya había pasado antes con Redrado o Scioli, más de lo mismo?
Como pasa en España, en la Argentina está demostrado que la política es un dulce difícil de quitarse de la boca, donde políticos fracasados en mil cargos se atornillan a sus cargos llenando de olor a rancio la política en general, y es en circunstancias como la de nuestro país donde ya no quedan muchas mas alternativas de cambio que la del recambio generacional.
El efecto mediático ya se ha logrado. Espero que no nos defrauden otra vez.







