Estas imágenes demuestran que sentirse catalán y español es perfectamente compatible, salvo en las cerradas mentes del pensamiento único. ¿O a caso Jordi Pujol no decía que “catalán es todo aquel que vive y trabaja en Cataluña, y desea serlo”?
El titular de La Vanguardia no deja lugar a dudas, “La CE prescinde de su único traductor de catalán y lo sustituye por un nuevo traductor de castellano”.
Es evidente que en Bruselas no dan espacios a extorsiones como a las que se ha sometido a los inquilinos de Moncloa (cualquiera sea su signo) desde el Palau de la Generalitat y que la exageración de que diez millones de personas utilizan diariamente el catalán no pasa de La Jonquera. Se ha demostrado finalmente, y en la práctica, una verdad indiscutible: el catalán es una lengua minoritaria, tan minoritaria que ni siquiera es necesaria en el día a día para vivir en el único país del mundo donde es lengua oficial: Andorra (estadísticas recientes en la mano).
Y la decisión de la CE es un torpedo en la línea de flotación de asociaciones extorsivas como la Plataforma per la Llengua i Omnium Cultural, quienes llegaron a pedir que a los extranjeros se les hablara por señas antes que en castellano o a boicotear a las empresas que no etiquetaran sus productos en catalán. Seguramente también hunda a todos los chiringuitos secesionistas que desde el nacionalismo excluyente han vivido todos estos años del cuento de los països catalans y de toda una entelequia fascistoide que ha llegado a actos de violencia incomprensibles e imperdonables.
Y ahora tendremos desfilando en los medios subvencionados a los Saül Gordillo, a los Victor Alexandre, a los Carods de todo tono y color y a todos aquellos que viven de formar parte de la nostra nomenklatura, la que desde años y años chupan la teta del Catalanismo Excluyente. Y seguramente ahora dirán que hay una confabulación planetaria en contra de Catalunya, exigirán más dinero a la Generalitat para seguir protegiendo al catalán e imagino que si ningún político le pone freno a esta locura lo hará la triste realidad. Porque aunque los defensores de la raza catalana no quieran aceptarlo todo tiene que ver con todo, y los delirios identitarios no cuajan bien con las crisis.
A título personal no celebro la noticia, pero la considero un certero golpe de realismo a todo el show de derroche y corrupción que se ha montado en Catalunya, España, bajo el cuento de la defensa de la lengua.
Mira por donde hoy cada vez es más real aquella máxima de aquel (sí) gran catalanista que dijo que catalán es todo aquel que vive y trabaja en Cataluña. La lengua es lo de menos, salvo para aquellos que la quieran utilizar como un instrumento de apartheid.
Debo aceptar que al principio me asusté, dado que nuestro presidente de gobierno habitualmente no sabe estar a la altura de sus responsabilidades y no hace más que dar alas a cuanto impresentable, local o extranjero, se le ponga a tiro. Continue Reading
Transcribo integramente una Carta al Director publicada hoy en El País. Y me sobran las palabras.
Muy a mi pesar, como catalanista y de izquierdas, tengo que reconocer que, en Cataluña, el uso del castellano está restringido, no existe la posibilidad de expresarse o recibir información en los dos idiomas oficiales. Como ejemplo puedo indicar que mi madre, persona que habla y piensa en castellano, que además es de avanzada edad y está más bien regular de salud, cada vez que recibe una notificación de su médico, que por desgracia son muchas, tengo que traducírsela al castellano, porque únicamente está escrita en catalán. Esta situación me parece muy pobre, y desde luego no me sirve que algún político me diga que puedo exigir que la Administración se dirija en el idioma que conoce o que tiene a su disposición escuelas de adultos para aprender catalán. Es decir, el uso y entendimiento del catalán es obligatorio y no un derecho para todo el mundo en Cataluña, ésta es una situación lamentable y que restringe los derechos constitucionales de las personas, y desde mi punto de vista hace más pequeño a un país. (Damián Barranco Gomez – Terrassa, Barcelona – 21/07/2009)
Podrán entrar trolls a Anclaos y llamarnos colonos, podrán “sugerirme” que no critique el ideal nacional como ya me lo ha hecho más de una vez algún soberanista madrugado en Andorra, podrán taparnos de propaganda en una TV3 pagada con nuestros impuestos pero ¿como silenciarán a un catalanista de izquierdas, cuando denuncia en un medio como El País la absurda situación del castellano en Catalunya?
Estos valientes guerreros independentistas, quienes protagonizan día a día gestas heroicascomo derribar logotipos de una marca de bebidas, dando lugar a fantásticas historias que circulan de padres a hijos, anoche han decidido que las 500 personas que solo querían ver un simple espactáculo deportivo en la plaza del ayuntamiento deberían irse a su casa y verlo por su propia televisión, incendiando la pantalla con un coctel molotov, similar a los usados por los proetarras durante sus acciones de kale borroka, entre otros memorables actos de liberación nacional. Como se ve, el ideario secesionista tiene grandes y elevadas adhesiones, y seguramente anoche al camarada quemador de pantallas los colegas le habrán pagado las cañas o el bocata de butifarra como merecido premio, pero en la vida real todo sigue igual: la roja sigue ganando partidos sin despeinarse mientras Xavi Hernandez se muestra orgulloso de llevarla y Catalunya sigue siendo como lo ha sido siempre parte de España, como siempre lo será; al punto tal que hasta el propio parlamento catalán rechaza la autodeterminación.
Ahora yo me pregunto: ¿y la policía autonómica para que está, además de para maltratar rusas indefensas? ¿Es tan barato tirar cócteles molotov en la España de hoy?
Sorprendentes declaraciones del humorista aragonés Josep-Lluís Carod Rovira al periodista que le preguntó sobre el precio del alquiler de la flamante embajada catalana en New York, situada en el Rockefeller Center: “no le voy a regalar un titular a la prensa española”. Un verdadero autoritario, que se podría decir…
Pero si la arrogancia no tiene límites, si lo tiene el compromiso social, la empatía con los necesitados del que presume todo el tripartito, ya que el vicepresidente agregó, además, que “en época de crisis Catalunya no puede cerrar”. Es más: como se ve en el video Carod, iluminado, manifiesta haber sido llamado a “tomar las grandes decisiones a nivel mundial (SIC) para defender los derechos políticos de Catalunya…” cuando lo único que ha hecho son papelones tras papelones, desde la escapada a Perpignan hasta la foto de la corona de espinas, pasando por el boicot a la candidatura olímpica de Madrid a la pasta gansa que le regaló a su hermanísimo Apel.les.
¿Es que el votante catalán no se cansa nunca de que le roben en sus narices? ¿El ciudadano medio no considera todo esto una tomadura de pelo?
Lo borda Alfonso Ussía en su artículo Las embajaditas: estas seudo-embajadas no son más que bromas territoriales. Pero e la nave va y, sin que pudiéramos ni agradecerle el gesto, Carod-Rovira nos ha regalado otra.